En el Grupo Casaverde creemos que el amor no tiene edad, pero sí mucha historia. Este 14 de febrero, nuestros centros se han llenado de hilos rojos, música de siempre y, sobre todo, de mucho cariño compartido. Tanto en el Centro Casaverde Pilar de la Horadada (Alicante) como en el Centro Casaverde Villamanta (Madrid), residentes, familias y profesionales han hecho de este San Valentín una jornada inolvidable.
Casaverde Pilar de la Horadada: Un homenaje a las raíces y el afecto
En nuestro centro de Pilar de la Horadada, la celebración ha ido mucho más allá de una fecha en el calendario; ha sido un ejercicio de memoria y gratitud.
- Mural Colectivo: Nuestros mayores plasmaron con sus propias manos qué significa el amor en esta etapa de la vida. Reflexiones llenas de sabiduría que nos recuerdan que el amor es, ante todo, paz y compañía.
- El Árbol de la Vida: Una de las actividades más emocionantes. Cada residente creó su propio árbol para representar sus raíces, su historia y aquellas personas fundamentales que han dejado huella en su camino.
- Buzón del Amor: Un espacio de intercambio de mensajes entre residentes, trabajadores y familias. Ha sido el lugar perfecto para verbalizar el agradecimiento y el afecto que sentimos a diario.
- Estimulación y Ritmo: No faltó el componente lúdico con nuestro Bingo del Amor, diseñado para fomentar la estimulación cognitiva, ni la música en directo. La actuación de la Rondalla puso el broche de oro, invitando a todos a cantar y bailar, activando recuerdos y regalándonos sonrisas compartidas.




“Porque el amor también se expresa en el cuidado, la compañía y los pequeños momentos que construimos juntos cada día”.
Casaverde Casaverde Villamanta: Creatividad con el corazón
Por su parte, en Centro Casaverde Villamanta (Madrid), el espíritu de San Valentín se canalizó a través de la creatividad. Nuestros residentes participaron en talleres de manualidades específicos, donde la destreza y la ilusión fueron las protagonistas.
La creación de estos detalles decorativos no solo embellece el centro, sino que refuerza la autoestima y la psicomotricidad fina, permitiendo que cada mayor aporte su visión personal de esta festividad.











Un compromiso con la ilusión
Celebraciones como esta demuestran que el envejecimiento activo pasa por mantener viva la ilusión y los vínculos afectivos. En Casaverde, seguimos trabajando para que cada día sea una oportunidad de crear momentos significativos.
¡Gracias a todos los que habéis hecho posible este San Valentín lleno de emoción!